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¿El Estado de bienestar va rumbo a la UVI? |
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¿El Estado de bienestar va rumbo a la UVI? El 11 de abril de 2010 se afirmaba esto en El País (Claudi Pérez), significando que la crisis y la foto demográfica ponen en tensión las cuentas públicas en España y se impone un nuevo contrato social. Se dice en este sentido que “los ajustes necesarios que impone la reconducción del déficit en un país que camina hacia el envejecimiento, que no logra reponer a su población activa, garantizar el equilibrio demográfico, formar a sus jóvenes en un nivel suficiente ni huir de unas tasas de fraude y paro más propias del Tercer Mundo abren enormes interrogantes sobre ese futuro”. Se reproduce una afirmación del profesor del IESE Alfredo Pastor, ex secretario de Estado de Economía socialista, que señala que la crisis “de alguna manera va a obligar a repensar ese contrato social que llamamos Estado de bienestar”. Leer más |
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Entre abonar el “bonus” y cobrarse el “malus” |
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Jugamos con las palabras, pero no con las razones. Hace tiempo conocimos las reacciones por el cobro de primas e incentivos millonarios por parte de directivos de entidades en una situación crítica en EEUU, que habían necesitado de ingentes cantidades de dinero público para sobrevivir a una crisis financiera sin precedentes. Ahora sabemos por la prensa que el Sr. Blesa y otros directivos de Caja Madrid están facultados para reclamar un “bonus” que “tan sólo asciende a 25.000.000 euros” por su condición de directivos o exdirectivos de la citada Caja, cantidad que ésta debería aportar a los planes de pensiones correspondientes para que los exdirectivos puedan percibir tales cantidades incrementadas al cumplir los sesenta y cinco años. ¡Vaya con la cobertura de tan desdichada contingencia¡. Así si se afronta una jubilación sin aprietos económicos, mientras el común de los mortales se ven asfixiado por una crisis que hace estragos y que motivará, entre otras consecuencias, una reducción de las pensiones públicas.
Pero resulta que los futuros perceptores del “bonus” han gobernado la Caja en un período caracterizado por una reducción de los beneficios de Caja Madrid, que pasa de 2.800 millones de euros en 2007 a 256 millones en 2010. Además en un período de tiempo en el que la entidad ha alcanzado una tasa de morosidad elevada y se ha visto obligada a acudir a los préstamos del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria. ¿Es esto una buena gestión? ¿Qué puede pensarse si además se da a conocer que en plena crisis Caja Madrid compró un coche para su Presidente valorado en 510.717 euros? Un coche muy bien blindado, como el que al parecer utilizan Carlos de Inglaterra o Alberto de Mónaco. Se ve que no es broma lo de vivir a cuerpo de rey o de príncipe en el sector financiero y también debe ser común lo de creerse muy pero que muy importante y expuesto a todo tipo de peligros, como si el Sr. en cuestión, en vez de transitar por Madrid lo hiciera por Jalalabad. En fin, el dilema está entre abonar el “bonus” o cobrarse el “malus”, pero, yendo más allá de lo anterior, son ya muchas las señales que invitan a reformar en serio las Cajas, en las que no hay accionistas que exijan responsabilidades y parece que el dinero fuese un poco de todos y finalmente de nadie.
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Los conductores sancionados pueden recurrir la pérdida de puntos, aunque se hayan beneficiado de la reducción del 30% de la multa |
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El Tribunal Supremo ha dictado sentencia de 4 de junio de 2009, en la que precisa que los conductores sancionados pueden recurrir la pérdida de puntos, aunque se hayan beneficiado de una reducción del 30% sobre la cuantía de la multa por pronto pago.
La sentencia señala que pese a que la pérdida de puntos parcial no figure en el catálogo de sanciones previsto en la Ley, es una medida que tiene carácter materialmente sancionador, lo que se confirma, precisamente, por el hecho de que el descuento de los puntos no se haga efectivo sino cuando la sanción es firme y que sea también después de la firmeza cuando se produce la anotación de sanción en el Registro de conductores e infractores. Aunque la norma reglamentaria no lo establece de forma expresa, precisa el TS que para que la aplicación de esta medida quede revestida de las garantías exigibles, enervando todo riesgo indefensión, es exigible que durante la tramitación del procedimiento sancionador el interesado quede cumplidamente informado de los puntos que podrá perder en caso de resultar sancionado; y asimismo es exigible que al notificarse al interesado la resolución sancionadora se le indique de forma clara la pérdida de puntos que llevará aparejada la sanción una vez que sea firme. Leer más |
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¿Cuánta porquería e inmoralidad nos queda por descubrir a los españoles en casos de corrupción? Políticos, empresarios (es un decir) y rufianes de todo tipo, gentes de esa calaña en general (gentuza y delincuentes), todos entregados a la avaricia y a la lujuria, y todo costeado de un modo u otro por los contribuyentes, una vida de lujo a base de exprimir el dinero y los bienes públicos. Contratación, urbanismo, subvenciones, "venalidad de los cargos públicos" -de nuevo, ¡qué horror¡-. ¿Qué más se puede inventar para patrimonializar la cosa pública? Los españoles no salimos de nuestro asombro, aunque las sospechas eran vehementes desde hace tiempo. No es extraño que los españoles consideren algo muy preocupante la corrupción en la clase política. Según los datos que expuso el Fiscal General del Estado, Cándido Conde Pumpido, en comparecencia ante la Comisión de Justicia del Congreso, se están tramitando un total de 730 causas frente a cargos públicos por corrupción. 264 afectan al PSOE y 200 el PP. Dice el Fiscal General que hay de todo y en todos los partidos y que "no llega al uno por ciento el número de los responsables públicos de este país que en su vida han hecho algo que merezca la sospecha de un juez o un fiscal" ¿Pero le parece poco, Sr. Fical? La llamada trama Gürtel no sólo ha dañado la imagen del PP, sino que es quizá la gota que colma el vaso en un momento donde los políticos se consideran en las encuestas del CIS como uno de los principales problemas del país. Hace unos meses señalabamos desde la Tribuna de Liberlex la reacción en el Reino Unido ante el descubrimiento de casos de corrupción de diputados británicos por el empleo de dinero público en gastos particulares. El caso Gürtel supone una trama de corrupción a una escala que quizá nunca se había conocido en España. Por lo que aparece en prensa, no se trata sólo de comisiones, contrataciones ilegales, recalificaciones, regalos a políticos y cargos públicos. También se utilizó el sexo como arma para ganarse el favor de políticos y empresarios. ¿Qué más nos queda por saber? Si esto fuese, sólo la punta del iceberg, como dicen, se quedan cortos los cientos de comentarios que circulan en Internet lamentando que España se haya llenado de chorizos. Antes de que se agote la paciencia de los ciudadanos, es necesario que todos impulsemos una regeneración que purifique las instituciones y los partidos políticos. |
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