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Cláusulas suelo y cláusulas techo: el abuso del más fuerte |
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La prensa de ámbito nacional ha publicado el edicto de Juzgado de lo Mercantil núm. 11 de Madrid por el que se hace saber que se tramita juicio ordinario por demanda presentada por la ASOCIACIÓN DE USUARIOS DE BANCOS, CAJAS Y SEGUROS DE ESPAÑA (ADICAE) frente a diversas entidades bancarias (cajas y bancos), entre las que pudiera estar la suya, interesando del Juzgado que se dicte sentencia declarando que las cláusulas-suelo incorporadas a los préstamos hipotecarios son abusivas, no han sido negociadas individualmente, sino que han sido incluidas unilateralmente por las entidades financieras, y no respetan el equilibrio del contrato. Por eso la demanda pide que se declare el derecho de los consumidores perjudicados a que dicha cláusula sea considera como nula, se tenga por no puesta y sea eliminada de los respectivos contratos de préstamo, condenándose a las entidades bancarias que han empleado tales cláusulas en sus contratos a abonar las cantidades que hayan sido cobradas en exceso.
El edicto llama al proceso a quienes sean titulares de préstamos en los que estas cláusulas suelo han supuesto una barrera a las bajadas de los tipos de interés, para que hagan valer su derecho personándose con abogado y procurador en los términos previstos en el artículo 13 de la Ley de Enjuiciamiento Civil.
Son muchos los préstamos hipotecarios que incorporan cláusulas suelo y ya en Sevilla se dictó una sentencia considerando abusivas las cláusulas suelo de tres entidades, comparándolas con las cláusulas techo que se insertan en los mismos préstamos. Para que se entienda: si sube el tipo de interés la claúsula techo protegerá al deudor hipotecario, que como máximo abonaría el 15%. Pero esto es onírico, porque si en bajo la unión monetaria se llegará a este tipo de interés Europa habría firmado su ruina. Sencillamente se pone un techo al que no se llegará, de modo que el deudor podría pagar intereses muy elevados, sin que de nada sirva el techo. En cambio, si el interés mínimo que le cobrará el banco es del 3,25% -ahí está la cláusula suelo de algunas entidades- el deudor no podrá beneficiarse de las bajadas habidas en el tipo de referencia -normalmente el euribor- que ha llegado hasta el 1,2% Si establecemos seriamente la comparación y reflexionamos sobrela posición del sufrido deudor hipotecario, que no negoció de tú a tú dicha cláusula suelo, está más claro que el agua que la cláusula en cuestión es abusiva.
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Entre abonar el “bonus” y cobrarse el “malus” |
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Jugamos con las palabras, pero no con las razones. Hace tiempo conocimos las reacciones por el cobro de primas e incentivos millonarios por parte de directivos de entidades en una situación crítica en EEUU, que habían necesitado de ingentes cantidades de dinero público para sobrevivir a una crisis financiera sin precedentes. Ahora sabemos por la prensa que el Sr. Blesa y otros directivos de Caja Madrid están facultados para reclamar un “bonus” que “tan sólo asciende a 25.000.000 euros” por su condición de directivos o exdirectivos de la citada Caja, cantidad que ésta debería aportar a los planes de pensiones correspondientes para que los exdirectivos puedan percibir tales cantidades incrementadas al cumplir los sesenta y cinco años. ¡Vaya con la cobertura de tan desdichada contingencia¡. Así si se afronta una jubilación sin aprietos económicos, mientras el común de los mortales se ven asfixiado por una crisis que hace estragos y que motivará, entre otras consecuencias, una reducción de las pensiones públicas.
Pero resulta que los futuros perceptores del “bonus” han gobernado la Caja en un período caracterizado por una reducción de los beneficios de Caja Madrid, que pasa de 2.800 millones de euros en 2007 a 256 millones en 2010. Además en un período de tiempo en el que la entidad ha alcanzado una tasa de morosidad elevada y se ha visto obligada a acudir a los préstamos del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria. ¿Es esto una buena gestión? ¿Qué puede pensarse si además se da a conocer que en plena crisis Caja Madrid compró un coche para su Presidente valorado en 510.717 euros? Un coche muy bien blindado, como el que al parecer utilizan Carlos de Inglaterra o Alberto de Mónaco. Se ve que no es broma lo de vivir a cuerpo de rey o de príncipe en el sector financiero y también debe ser común lo de creerse muy pero que muy importante y expuesto a todo tipo de peligros, como si el Sr. en cuestión, en vez de transitar por Madrid lo hiciera por Jalalabad. En fin, el dilema está entre abonar el “bonus” o cobrarse el “malus”, pero, yendo más allá de lo anterior, son ya muchas las señales que invitan a reformar en serio las Cajas, en las que no hay accionistas que exijan responsabilidades y parece que el dinero fuese un poco de todos y finalmente de nadie.
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